Solicita una visita de los misioneros

Nos pondremos en contacto contigo para fijar una hora para visitarte, compartir un mensaje edificante y responder a tus preguntas.

¿Cómo pueden ayudarme los misioneros?

Aunque tu relación con Dios puede ser profundamente personal, a veces todos necesitamos un poco de ayuda para reconocer lo que Dios nos está diciendo. Independientemente del punto en el que te encuentres espiritualmente, los misioneros pueden enseñarte principios del Evangelio y reflexiones que te ayudarán en tu camino. Considéralos mentores espirituales que:

  • te ayudarán a sentirte más cerca de Dios.
  • te enseñarán a orar y a recibir respuestas de Él
  • te ayudarán a encontrar respuestas a tus preguntas espirituales
  • te enseñarán acerca del Salvador Jesucristo y Su evangelio
  • te ayudarán a entender las Escrituras
  • te apoyarán en tus desafíos personales
  • te animarán a progresar hacia la fe, el arrepentimiento y el bautismo
  • te presentarán a una comunidad de creyentes con ideas afines que podrán seguir apoyándote en tu jornada espiritual

Qué esperar de una visita de los misioneros

Los misioneros te preguntarán si pueden comenzar la visita con una oración y, si estas dispuesto, puede que incluso te pidan a ti que la hagas. En cualquier caso, el objetivo es invitar al Espíritu Santo a ser parte de la conversación.

Probablemente dedicarán unos minutos a conocerte y a saber cuáles son tus intereses. Los misioneros tienen un programa completo que te pueden enseñar, pero tratan de personalizar el mensaje para ti y tu situación en la vida. Ellos leerán pasajes de la Biblia y del Libro de Mormón contigo, y te invitarán a orar y a preguntar si lo que enseñan es verdad.

Si lo deseas, los misioneros pondrán una fecha para tener una nueva visita. Durante la reunión de seguimiento, ellos te enseñarán más acerca de Jesucristo y Su Iglesia restaurada, y contestarán cualquier pregunta que tengas. El programa también incluye mensajes sobre el plan de Dios para nuestra felicidad, el sacrificio de Jesús por nosotros, la fe, el arrepentimiento, el bautismo, el Espíritu Santo y la obediencia a los mandamientos de Dios. Seguirán invitándote a orar, a leer el Libro de Mormón, a asistir a la Iglesia e incluso a ser bautizado. Y recuerda que los misioneros irán a tu ritmo y respetarán tu tiempo y tu deseo de volver a reunirte con ellos o no.